DescripciónSpin-out de la Universidad Heriot-Watt de Edimburgo que fabrica el K-Briq, un ladrillo sin cocción compuesto en más de un 90 % por residuos de construcción y demolición reciclados. Al prescindir del horno consume en torno a una décima parte de la energía de un ladrillo cerámico convencional y, según la empresa, reduce un 90 % la huella de carbono. Cuenta con certificación BBA en el Reino Unido (certificado 25/7367) y certificación DrJ en Estados Unidos, unas acreditaciones que respaldan su idoneidad técnica para uso en construcción, y su declaración ambiental de producto se encuentra en tramitación. La empresa ha desarrollado también K-Slip, una versión más delgada pensada para fachadas a gran escala, construcción modular y tabiquería interior. Recibió el Dezeen Award 2022 al mejor diseño sostenible.