Cómo medimos.
Cómo lo verificamos.
Qué datos usamos en Descarboniza, cómo distinguimos lo verificado de lo sectorial, qué normas seguimos y qué no podemos asegurar. Sin trucos.
La unidad básica de información: la EPD.
Una Declaración Ambiental de Producto (EPD, por sus siglas en inglés) es un documento verificado por un tercero independiente que cuantifica el impacto ambiental de un producto a lo largo de su ciclo de vida.
Las EPD se redactan según la norma EN 15804 y se registran en operadores de programa acreditados — GlobalEPD, the International EPD System, IBU, EPD Ireland o equivalentes —. Eso permite comparar productos entre sí con la misma metodología.
Son la única fuente de impacto verificable que existe hoy a nivel de producto. Por eso son la pieza central de Descarboniza.
Mostramos A1–A3. La fase más comparable y la más publicada.
El ciclo de vida completo de un producto se divide en fases. Las cinco que define la norma EN 15804:
Producto
Extracción de materias primas, transporte a fábrica y fabricación. Es la fase que más se publica en EPD y la que mostramos en las fichas.
Construcción
Transporte a obra y puesta en obra. Depende del proyecto concreto, no del producto.
Uso
Mantenimiento, reparaciones, energía y agua durante la vida útil.
Fin de vida
Demolición, transporte, tratamiento de residuos y disposición final.
Beneficios
Cargas y beneficios más allá del sistema (reciclaje, recuperación energética).
A1–A3 es lo que se llama cradle-to-gate — de la cuna a la puerta de fábrica —. Es la fase con la mejor cobertura en EPDs publicadas y la única que se puede comparar producto a producto sin depender del proyecto concreto. Las fases B y C las introduciremos a nivel sistema cuando la cobertura sea suficiente.
No todos los datos pesan lo mismo. Y lo decimos.
Dato del fabricante con EPD vigente.
Procedente de una EPD del producto concreto, redactada según EN 15804, verificada por un tercero independiente y registrada en un operador de programa. Vigencia 5 años. Es el dato que aparece en la ficha con el sello Verificado.
Promedio de bases de datos públicas.
Cuando un producto no tiene EPD propia, completamos con bases sectoriales públicas (ÖKOBAUDAT, ecoinvent o KBOB cuando aplica). Es útil para no dejar huecos, pero NO es comparable a un dato verificado y siempre se muestra etiquetado como Sectorial.
En el comparador, los productos con dato verificado aparecen con el sello correspondiente y tienen preferencia visual. Cuando un sistema mezcla capas verificadas y capas sectoriales, lo decimos explícitamente.
Las normas y marcos a los que respondemos.
Reglas de cálculo para productos de construcción.
Declaraciones ambientales tipo III (las EPD).
Análisis de Ciclo de Vida — marco general.
Marco común europeo para edificios sostenibles.
Limitación de demanda y eficiencia energética.
Criterios técnicos de selección y DNSH.
Lo que no podemos asegurar.
- 01Que un producto con buena EPD sea siempre la mejor opción del proyecto. Depende de coste, prestaciones, disponibilidad y contexto.
- 02Que dos EPDs sean directamente comparables si tienen reglas de categoría de producto (PCR) distintas. Cuando hay duda, lo señalamos.
- 03El comportamiento real en obra. La EPD describe el producto, no la ejecución. Los puentes térmicos, la estanqueidad y la mano de obra siguen siendo del proyecto.
- 04Datos sectoriales españoles. Muchas bases públicas son europeas; cuando no hay datos locales lo indicamos.
- 05Validez infinita. Las EPDs caducan a los 5 años. Si una caduca, la marcamos como tal.