Abres una memoria ambiental, buscas la huella de un material y ahí está la cifra. Con su declaración ambiental detrás. T
Abres una memoria ambiental, buscas la huella de un material y ahí está la cifra. Con su declaración ambiental detrás. Todo correcto. Falta mirar una columna: la fecha de expiración.
Abres una memoria ambiental, buscas la huella de un material y ahí está la cifra. Con su declaración ambiental detrás. Todo correcto.
Falta mirar una columna: la fecha de expiración.
Hemos leído los PDF originales de 807 declaraciones ambientales de producto para montar nuestra propia base. De las 786 que traen fecha de caducidad, 379 vencen antes de septiembre del año que viene. El 48 %. Y ocho ya están vencidas hoy.
Una DAP no es un certificado perpetuo. Vale entre tres y cinco años. Luego hay que renovarla.
Que caduque no invalida el producto. No invalida al fabricante. No dice nada del material. Solo dice que el documento tiene que volver a pasar por verificación, y eso es el sistema funcionando, no un escándalo.
El tema es otro. La cifra sale del documento, viaja a la memoria y se queda ahí. En el proyecto sigue viva mucho después de que el documento haya dejado de existir.
Por familias: 77 en fábrica y bloques, 62 en plásticos y membranas, 58 en ventanas y fachadas, 44 en aislantes, 35 en morteros y hormigones. No es un rincón del catálogo. Es el catálogo.
Nos pasó a nosotros: era la columna que ni siquiera mirábamos.
Un dato de carbono no es un número. Es un número con fecha.
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