Análisis·14 de agosto de 2026

¿Asimetría estructural o fraude? Soy un prosumidor.

Julio de 2026. Una vivienda con fotovoltaica en Extremadura vierte a la red tres veces más energía de la que consume. La factura no baja de 24,74 €. No hay error de cálculo: todo es legal y cuadra al céntimo. Lo único que falla es el diseño.

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Autor
Jesús Morán Morán
Descarboniza · Noticias

Produzco el triple de lo que consumo. Mi factura: 24,74 €

Anatomía de un diseño regulatorio que desincentiva justo el autoconsumo que dice promover.

La factura

Julio de 2026. Una vivienda con fotovoltaica en Extremadura, una de las regiones con más horas de sol de Europa.

Consumo de red: 71 kWh → 7,80 €

Excedentes vertidos: 213 kWh → 12,78 € generados

Total a pagar: 24,74 €

Léelo otra vez. La instalación vierte a la red tres veces más energía de la que consume, y la factura no baja de 24,74 €. No hay error: he comprobado cada línea y cuadra al céntimo. Todo es legal. Todo está bien calculado. Lo único que falla es el diseño.

Dónde se evapora el dinero

De los 12,78 € que generan los excedentes, solo 7,80 € llegan a descontarse. El resto choca contra el artículo 14 del RD 244/2019: la compensación no puede superar el coste de la energía consumida en el mes. El término de energía puede llegar a cero, nunca a negativo. Traducción: tus excedentes valen dinero, pero solo hasta donde no molesten al negocio.

¿Y los 4,98 € sobrantes? Van a una "batería virtual". Suena moderno. Es un monedero privado de la comercializadora: no un derecho del consumidor, sino un producto comercial, con sus condiciones, su caducidad a cinco años y su letra pequeña modificable por contrato.

Y aunque la energía quede a cero, la factura no. El 91% de la base imponible son costes fijos: término de potencia (17,90 €), financiación del bono social, alquiler del contador. Da igual cuánto produzcas. Puedes duplicar la generación y pagarás exactamente lo mismo.

El negocio perfecto (para otros)

Sigamos el rastro de esos 213 kWh:

El prosumidor los vierte a la red y recibe 0,06 €/kWh — precio fijado unilateralmente por la comercializadora en un contrato de adhesión.

Esos mismos kWh se revenden al vecino de al lado a 0,11–0,18 €/kWh.

El margen de esa reventa —hasta un 200%— no vuelve al que generó la energía.

Y además, el generador paga cuota fija por estar conectado.

Comprar barato, vender caro y cobrar peaje al proveedor. No existe negocio más redondo. Solo hay un detalle: el proveedor eres tú.

"Pues date de alta como productor"

Es el contraargumento habitual: si viertes tanto, véndelo a precio de mercado como un generador. Hagámoslo sobre el papel.

Necesitas: inscripción en el registro de instalaciones de producción; un representante de mercado, porque un particular no puede presentarse al pool; alta censal en Hacienda; facturación de los kWh; IVA trimestral; declaración en renta; el impuesto a la producción eléctrica del 7%; y el peaje de generación.

¿La recompensa? Los 213 kWh de julio, a precio de mercado, son 10-15 €. Al año, con suerte, 150-200 € brutos. La cuota del representante de mercado se los come sola; la gestoría remata el resto.

La figura del productor existe — para plantas de megavatios. La versión doméstica no la ha creado nadie. En Portugal, dar de alta una instalación pequeña es poco más que una comunicación previa. Aquí la puerta existe, pero mide veinte centímetros. Y cuando la puerta mide veinte centímetros, "haberla usado" no es un argumento: es el diseño, funcionando.

"Es que la red cuesta dinero"

Cierto, y hay que decirlo sin trampas: esta misma factura muestra 43 kWh consumidos en valle — de noche, cuando las placas no producen. El prosumidor sin batería usa la red como respaldo, y ese respaldo tiene coste real: cables, transformadores, mantenimiento, operación del sistema. Quien defienda que el autoconsumidor no debe pagar fijos está pidiendo que se los pague el vecino sin placas. Esa no es la crítica.

La crítica es otra: ¿cuánto cuesta realmente esa red, y quién se está enriqueciendo con ella?

Los datos de 2025 responden solos:

Iberdrola cerró 2025 con un beneficio neto récord de 6.285 millones de euros, un 12% más. ¿El motor? Su negocio de Redes, cuyo EBITDA creció un 21%.

Endesa: 2.198 millones (+16%). Naturgy: 2.023 millones, también récord. Las cuatro grandes energéticas juntas: más de 12.400 millones.

Y en diciembre de 2025, la CNMC elevó la tasa de retribución financiera de las redes del 5,58% al 6,58% para el periodo 2026-2031. Las eléctricas pedían un 7,5% y anuncian batalla judicial por no haberlo conseguido.

Fijémonos en ese último dato, porque es la clave de bóveda. La retribución de redes es rentabilidad garantizada por el regulador, sin riesgo de mercado, en un monopolio —no puedes elegir distribuidora— pagada vía peajes: el término de potencia de tu factura y la mía.

La red no cuesta lo que cuesta. La red rinde lo que el regulador decide que rinda a quien la posee.

Cada kWh que un prosumidor deja de comprar erosiona el negocio de comercialización, pero los costes fijos blindan el de redes. El término de potencia es el foso del castillo.

Portugal está ahí al lado

¿Se puede hacer de otra manera? Se puede. Lo estamos viendo desde la ventana.

Portugal: balance neto, sin límites de potencia instalada, autoconsumo compartido entre vecinos y posibilidad de alquilar el tejado a terceros. Mismo sol, mismas grandes eléctricas. Allí el prosumidor es un activo del sistema; aquí, una fuga de ingresos.

Alemania — con la mitad de sol — garantiza la compra de excedentes durante 20 años a precio regulado. Un instalador alemán calcula su inversión a dos décadas vista. Uno español depende de que su comercializadora no cambie las condiciones de la batería virtual el trimestre que viene.

Italia descuenta de la factura una cantidad proporcional a lo vertido. Reino Unido obliga a las comercializadoras a pagar cada kWh exportado, con tarifas en competencia (Smart Export Guarantee).

Portugal no tiene otro sol ni cables de otro material. La diferencia no es técnica: las normas las escriben personas concretas, con lobbies concretos sentados a la mesa. Y en esa mesa estaban los que cobran el peaje, no los treinta millones de contadores que lo pagan.

¿Es esto el impuesto al sol con otro disfraz? Técnicamente no: aquel murió en 2018, y que muriera fue una victoria. Pero el principio sobrevive, más fino. Ya no te cobran por producir: simplemente diseñan la factura para que producir no te sirva de nada. Al impuesto al sol se le podía hacer una pancarta. A la "asimetría estructural", no. Por eso hay que escribir sobre ella.

Cinco reformas

Ninguna revolucionaria. Todas existen ya en países vecinos:

Compensación sobre la factura completa, peajes y cargos incluidos. Que caiga —o se reforme— el artículo 14 del RD 244/2019.

Excedentes a precio de mercado, indexados al pool horario, no al que fije un contrato de adhesión.

La batería virtual como derecho regulado: saldo perpetuo, portable entre comercializadoras, con condiciones fijadas por norma.

Figura de pequeño productor con trámite exprés, como en Portugal. Que "hazte productor" deje de ser un chiste.

Auditoría pública del coste real de la red: peajes que reflejen coste, no rentabilidad pactada. Si la retribución garantiza un 6,58% a empresas con beneficios récord, el debate sobre "cuánto cuesta la red" no puede darse por cerrado.

Por qué importa (más allá de mis 24,74 €)

El autoconsumo distribuido es la tecnología de descarbonización más barata que existe para el sistema: no expropia suelo, no necesita nuevas líneas de evacuación, genera donde se consume y descarga la red en las horas de máxima demanda estival. Es el modelo que menos infraestructura nueva exige — en un país cuyas eléctricas rechazan peticiones de conexión por saturación de red mientras piden más retribución para ampliarla.

Cada tejado que se queda vacío porque "no sale a cuenta" no es física ni economía. Es una decisión inducida. Por diseño.

España tiene el mejor sol de Europa y una de las peores regulaciones de autoconsumo de su entorno. Esa distancia tiene un coste.

Y esta factura de 24,74 € es su recibo.

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Datos de factura: julio 2026, tarifa doméstica con compensación de excedentes, 3,6 kW contratados, Extremadura. Cálculos verificados línea a línea. Resultados empresariales: cuentas anuales 2025 de Iberdrola, Endesa y Naturgy. Retribución de redes: circulares CNMC de diciembre de 2025 (periodo regulatorio 2026-2031).

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