«Siempre se ha hecho así» no es un cálculo térmico
Comparamos el mismo muro con el mismo aislante, cambiando únicamente su posición. Los dos sistemas aíslan. Pero el muro no participa igual.
Yo me sigo encontrando constructoras y albañiles que no saben qué es un SATE, ¿y tú?.
Pero me preocupa todavía más encontrarme arquitect@s que no tienen claro cómo funciona la inercia térmica.
No me molesta que alguien pregunte. Me molesta que se construya sin hacerse las preguntas necesarias.
Un SATE es un sistema de aislamiento térmico por el exterior. Pero eso son solo las siglas. Conocerlas no basta. Tenemos que entender qué estamos haciendo con esa pared.
Porque «la casa lleva aislamiento» no responde a lo importante: qué material, qué espesor, dónde se coloca y cómo se resuelven los encuentros. No basta con poner aislamiento. Hay que diseñarlo.
En este vídeo (hecho para que lo entendamos TOD@S) comparamos el mismo muro con el mismo aislante, cambiando únicamente su posición. Dale al play.
Los dos sistemas aíslan. Pero el muro no participa igual.
Su masa puede almacenar calor y devolver parte después. Cuando aislamos por dentro, la separamos térmicamente de la habitación. Cuando aislamos por fuera, queda dentro de la envolvente aislada y puede participar más en la estabilidad de la temperatura interior.
Eso no significa que aislar por dentro esté mal. Significa que la solución hay que pensarla para ese edificio, ese clima y esa forma de vivirlo.
Los números que hay detrás del vídeo
Para que no se quede en opinión, lo hemos calculado. Un muro de ladrillo macizo de un pie (24 cm) con 8 cm de fibra de madera, 20 °C dentro y 0 °C fuera.
La transmitancia sale igual en los dos casos: 0,38 W/m²·K. Es decir, en régimen estacionario el muro pierde lo mismo, 7,6 W por metro cuadrado, pongas el aislante donde lo pongas. En el cálculo plano, el orden de las capas no cambia cuánto aísla la pared.
Lo que cambia es dónde cae la temperatura. Aislando por fuera, el ladrillo se queda entre 17,2 y 19,0 °C. Aislando por dentro, entre 0,3 y 2,1 °C. Es el mismo ladrillo. En un caso está del lado de la casa y en el otro, del lado de la calle.
Cuando se baja la calefacción
Hemos simulado un día real de enero en Badajoz, con fachada al sur, la calefacción a 20 °C de 7:00 a 23:00 y el termostato a 16 °C por la noche.
Aislado por fuera, el muro devolvió a la casa 91 Wh/m² durante la noche. Aislado por dentro, 3 Wh/m². Y aquí viene lo que nos ha sorprendido: en el día completo los dos perdieron casi lo mismo, 73 y 68 Wh/m².
Quiere decir que la masa no ahorra energía por arte de magia. Amortigua. Guarda calor cuando sobra y lo devuelve cuando la casa se enfría, y eso se nota en el confort y en cómo trabaja la calefacción. La otra cara de la moneda también existe: aislando por dentro, la habitación se calienta antes al encender, porque no tiene que calentar el muro.
Los encuentros
Una fachada no es un muro infinito. Por fuera, el aislamiento puede pasar por delante de los frentes de forjado y de los pilares sin cortarse. Por dentro, cada forjado y cada tabique que llega a la fachada interrumpe la capa. Son puentes térmicos, caminos por donde el calor pasa con más facilidad, y hay que resolverlos uno a uno, con retornos de aislamiento o con piezas específicas. Se puede hacer. Pero hay que dibujarlo.
¿Y la humedad?
Aislando por dentro, la cara entre el aislamiento y el ladrillo se queda a unos 2 °C en ese invierno. El aire de casa, a 20 °C y con un 50 % de humedad relativa, tiene su punto de rocío en 9,3 °C.
¿Significa que va a condensar? No necesariamente. Depende de cuánto vapor llegue a esa cara y de si la pared puede secarse después: de la resistencia al vapor de cada capa, de los materiales (una fibra de madera gestiona la humedad de forma muy distinta a un poliestireno) y de cómo se ejecute.
Eso es lo que se comprueba en proyecto. El CTE lo hace con el método de Glaser (Documento de Apoyo DA DB-HE/2), y en la rehabilitación de muros de fábrica lo más fiable es una simulación higrotérmica dinámica según la UNE-EN 15026. Y una barrera de vapor no es la respuesta universal: si también impide que la pared se seque, puede empeorar el problema.
Soy Jesús Morán e impulso Descarboniza. Quiero que estas explicaciones lleguen a quien proyecta, a quien construye y, sobre todo, a quien va a vivir allí.
No necesitas saber calcular una fachada para hacer una buena pregunta:
«¿Por qué habéis elegido este espesor y esta posición del aislamiento?»
Comparte el vídeo con alguien que esté a punto de construir o reformar.
Que esta conversación llegue antes de cerrar la pared.
Cómo lo hemos calculado
Ladrillo macizo de un pie: λ 1,03 W/m·K, 2140 kg/m³ y 1000 J/kg·K (Catálogo de Elementos Constructivos del CTE). Fibra de madera STEICOflex 036: λD 0,036 W/m·K y 50 kg/m³ (su DAP verificada) y 2100 J/kg·K (ficha técnica). Resistencias superficiales 0,13 y 0,04 m²·K/W (DA DB-HE/1). El día real es el 15 de enero del año climático tipo de Badajoz (EPW TMYx 2011–2025), con absortividad solar 0,6 en fachada. Conducción en una dimensión por diferencias finitas, sin puentes térmicos ni transporte de humedad: es un cálculo de pared, no de la casa entera. El punto de rocío se calcula con la fórmula de Magnus.