Un pliego se lee en una tarde. Lo que decide, dura décadas
Un pliego se lee en una tarde. Lo que decide, dura décadas. PwC y AENOR han mirado 300 pliegos de obra pública. Solo 42 piden al menos la mitad de los 28 criterios de sostenibilidad que evaluaban. El 14%.
Un pliego se lee en una tarde. Lo que decide, dura décadas.
PwC y AENOR han mirado 300 pliegos de obra pública. Solo 42 piden al menos la mitad de los 28 criterios de sostenibilidad que evaluaban. El 14%.
Es decir: en los otros 258, un proyecto que cuida y uno que no compiten casi en igualdad de condiciones. Y ahí gana el barato.
Lo que más me llamó la atención no es el porcentaje, es dónde se concentra lo que sí se exige. Gestión de residuos, en el 71% de las entidades. Materiales, cuatro cláusulas de veintiocho. Agua y certificaciones ambientales, puntuales.
Y ahí estaba el tema: el residuo se pide cuando ya es residuo. El material se elige al principio, cuando todavía se puede cambiar algo.
En lo social, parecido. Preferencia por empresas que emplean a personas con discapacidad, 97%. Accesibilidad, 12%. El propio informe lo explica: lo primero es obligación legal y sirve de desempate entre ofertas. Pesa en la hoja, no en la obra.
Y después no hay quien lo compruebe. El estudio no encuentra procedimientos estandarizados para verificar durante la ejecución lo que prometió el licitador.
No es un problema de arquitectos. Nadie proyecta contra su pliego.
Lo que no se puntúa, no se proyecta.
PD — Fuente: Construible https://www.construible.es/2026/10/01/informe-analiza-incorporacion-sostenibilidad-construccion-vinculada-sector-publico