Son dos exámenes distintos y no se aprueba uno con la nota del otro.
El CTE DB-HE de 2019 no limita la demanda. En vivienda nueva, el HE1 limita el coeficiente global K de la envolvente (tabla 3.1.1.b-HE1: de 0,43 a 0,86 W/m²·K según zona de invierno y compacidad), el control solar q_sol;jul ≤ 2,00 kWh/m²·mes (tabla 3.1.2-HE1) y, por encima de 120 m² útiles, un n50 ≤ 6 h⁻¹ (3 si es muy compacta; tabla 3.1.3.b-HE1). El HE0 limita el consumo de energía primaria: no renovable de 20 a 43 kWh/m²·año y total de 40 a 86, en la península (tablas 3.1.a y 3.2.a-HE0). Y el propio HE1 (3.1.1, punto 6) exime del K a los edificios con demandas de calefacción y de refrigeración por debajo de 15 kWh/m², justo el umbral Passivhaus.
Passivhaus (Passivhaus Institut, Criterios para edificios, versión 10c, 2024, tabla 1) exige demanda de calefacción ≤ 15 kWh/(m²a) o carga ≤ 10 W/m²; refrigeración más deshumidificación ≤ 15 más una asignación variable por clima; n50 ≤ 0,6 h⁻¹; energía primaria renovable PER ≤ 60 kWh/(m²a) en Classic; y menos del 10 % de horas al año por encima de 25 °C sin refrigeración activa (apartado 2.4.1). Diez veces más estanco que el CTE y con la demanda limitada, no solo la envolvente.
Lo que sí hacemos: el Estudio calcula la demanda de calefacción y refrigeración por m² y las comprobaciones del HE1 (K, q_sol;jul, n50) y del HE0, así que ves si estás cerca de 15 y 15. Lo que no hacemos: certificar. Eso se calcula con el PHPP, con su clima y su superficie de referencia, más un ensayo de estanqueidad, y lo firma un certificador. Nuestra demanda no es comparable uno a uno con la del PHPP, así que vale como primer tanteo, no como veredicto.
Sobre la objeción de fondo, razón: cumplir el CTE no hace una casa pasiva; el CTE es el mínimo legal y no pretende más.