El día que descubrimos que la métrica del carbono premia haber usado material virgen
Leímos 115 declaraciones ambientales de ventanas españolas y encontramos una contradicción: una ventana de aluminio reciclado emitía menos que una de madera. La explicación está en cómo la norma EN 15804 reparte la huella del material reciclado — y en una columna que casi nadie enseña, el módulo D.
|---|---| | Exlabesa CRS-77 eLite | aluminio 100 % reciclado | **62,6** | | Díaz Cobián COSISVEN LUX M92 | madera | 75,3 | | ITESAL 61 EVO | aluminio | 86,9 | | NAZAN OMNIA corredera | PVC | 91,5 | | Caelux Plus | madera | 96,9 |
Una ventana de aluminio con menos huella que una de madera. Y no por poco.
La objeción es evidente en cuanto la piensas dos segundos: ese aluminio hubo que extraerlo de la bauxita y fundirlo alguna vez. La energía no se evapora porque el metal cambie de dueño. ¿Dónde está?
Está en la contabilidad de otro
Bajo la norma EN 15804, el material reciclado que entra en una fábrica **entra cargando únicamente con lo que cuesta recogerlo, clasificarlo y refundirlo**. En aluminio, refundir ronda el 5 % de la energía de producirlo desde mineral. El otro 95 % no desaparece: se cargó **una sola vez, al primer producto** que usó ese metal.
Cuando Exlabesa compra chatarra de aluminio, la mochila de la fundición original ya la pagó la ventana, la lata o el radiador que existieron hace treinta años.
No es un truco contable. Es la convención, está bien aplicada y es la misma para todos los que declaran bajo esa norma. Pero tiene una consecuencia que casi nunca se explica:
> El indicador A1–A3 no mide lo que cuesta fabricar un producto. Mide lo que se le imputa a ese eslabón de la cadena.
Son cosas distintas, y confundirlas lleva a decisiones equivocadas.
El módulo D, o por qué la pieza que compensa está siempre escondida
La norma tiene un mecanismo para cerrar el círculo: el **módulo D**, los beneficios y cargas más allá del límite del sistema. Mide el material que sale del sistema al final de la vida útil **menos** el que entró reciclado. El neto.
Mira lo que ocurre cuando lo pones al lado del A1–A3:
| Producto | Aluminio de entrada | A1–A3 | Módulo D | |---|---|---|---| | Exlabesa CRS-77 eLite | 100 % reciclado | 62,6 | **−0,24** | | ITESAL 45 | primario + secundario | 99,4 | **−27,9** | | Kömmerling perfil PVC | 100 % reciclado | 0,318 | **0,00** | | Kömmerling perfil PVC | 46 % reciclado | 1,41 | −0,348 |
El patrón es nítido. Si entraste con material 100 % reciclado, ya consumiste la chatarra disponible y **no queda nada neto que acreditar a la salida**. Uno se gasta el crédito en la puerta de entrada; el otro lo cobra en la de salida.
De donde sale la conclusión que le da la vuelta a una década de folletos comerciales:
> **Un módulo D grande no es una virtud. Es la huella de haber entrado con material virgen.** > Y un A1–A3 bajo con un módulo D en cero significa exactamente lo contrario de lo que aparenta.
Leer cualquiera de los dos números por separado te da la empresa equivocada.
Al sumar el ciclo completo, el orden cambia
Lo comparable es el ciclo entero: fabricación, más fin de vida, más el crédito o la carga del módulo D.
| # | Producto | Material | A1–A3 | C | D | **A1–D** | |---|---|---|---|---|---|---| | 1 | Díaz Cobián COSISVEN LUX M92 | madera | 75,3 | 6,2 | −43,8 | **37,7** | | 2 | Exlabesa CRS-77 eLite | aluminio 100 % rec. | 62,6 | 0,5 | −0,2 | **62,8** | | 3 | ITESAL 61 EVO | aluminio | 86,9 | 2,0 | −22,7 | 66,2 | | 4 | NAZAN OMNIA corredera | PVC | 91,5 | 2,7 | −21,9 | 72,3 | | 5 | Caelux Plus 1,23×1,48 | madera | 96,9 | 26,2 | −14,0 | **109,1** |
La ventana de madera pasa de segunda a primera, con **casi la mitad de impacto** que la de aluminio que encabezaba la otra tabla.
Y ahora la parte incómoda: tampoco el ciclo completo es la verdad
Fíjate en las dos ventanas de madera de esa tabla. **37,7 y 109,1.** Mismo material, casi el triple de diferencia.
No es que una sea tres veces mejor que la otra. Es que **asumen escenarios de fin de vida distintos**. Una supone que la madera se valoriza energéticamente al final de su vida y recibe un crédito grande. La otra supone que acaba en vertedero liberando el carbono biogénico que almacenó, y ahí su módulo C4 se dispara hasta 26 kg CO₂/m².
Las dos cumplen la norma. Las dos están verificadas por terceros independientes. Y las dos son **hipótesis sobre lo que ocurrirá en 2056**, que nadie puede comprobar hoy.
Hay dos cosas más que ninguna tabla de carbono embebido resuelve por sí sola:
**La prestación térmica.** En las declaraciones que leímos, los productos van de un Uw de 0,83 a uno de 3,19 W/m²K. En treinta años de uso, la energía de operación suele superar con creces la de fabricación. Comparar carbono embebido sin fijar el Uw es comparar coches por el peso.
**La vida útil.** La norma de ventanas asume 30 años para todas por igual. Si un cerramiento dura cincuenta y otro treinta, el reparto por año de servicio vuelve a cambiar.
Qué hemos hecho con esto
Cuatro reglas, ya como requisitos del comparador:
1. **No ordenar nunca por A1–A3.** El orden por defecto es el ciclo completo A1–D, con las cuatro columnas siempre a la vista. 2. **Mostrar el contenido reciclado declarado** junto al A1–A3, porque es lo que lo explica. 3. **Exigir el Uw** en cualquier comparación entre ventanas. 4. **Avisar cuando dos productos asuman escenarios de fin de vida distintos.** Hoy es la mayor fuente de diferencia entre declaraciones del mismo material y no la señala nadie.
Esto mueve de puesto a fabricantes que llevan años comunicando su A1–A3, algunos de los cuales son clientes potenciales nuestros. Lo publicamos igual. Un comparador que elige la métrica según a quién beneficia deja de ser un comparador el día que lo hace.
Dos apuntes de método, por si le sirven a alguien
**Nos equivocamos dos veces y las dos las corrigió el documento.** Asignamos mal dos acabados de una declaración por leer las tablas en orden de aparición en vez de por su encabezado, y situamos una fábrica en la provincia equivocada. En ambos casos la fuente original nos rectificó antes de publicar nada. La regla que sacamos: la lectura del PDF vence a la búsqueda, a la nota de prensa y a lo que uno cree recordar.
**Y una automatización casi nos cuela un error silencioso.** Nuestro primer extractor devolvía 87 filas de carbono; resultó que estaba mezclando filas de *GWP-fossil* como si fueran de *GWP-total*, porque en esos documentos la etiqueta va en la línea contigua a los números. Se detectó porque aparecían productos duplicados con dos valores distintos. Quedaron 47 filas buenas, y luego 95 al capturar un desglose que otro formato de tabla estaba ocultando. Antes de publicar, tres filas al azar contrastadas a mano contra el PDF en crudo.
Un dato ambiental sin trazabilidad hasta su documento de origen no es un dato. Es una opinión con decimales.
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*Las declaraciones citadas son públicas y verificables: DAPcons NTe.184/187/188/189 (NAZAN), NTe.196–199 y NTe.202 (Exlabesa), NTe.285/286 (Caelux), GlobalEPD EN17213-001 a 004 (Kömmerling y Díaz Cobián), S-P-05709 (ITESAL) y DAPcons 100.215 (Cortizo). Todas vigentes a fecha de publicación salvo donde se indique.*